A medida que la temporada de la NBA entra en su fase más intensa y los equipos de la NHL se preparan para la campaña 2025-26, una importante remodelación del pabellón de Salt Lake City está llamando la atención en el sector de las instalaciones deportivas. Los propietarios de los Jazz de la NBA y del Utah Hockey Club de la NHL, recién trasladado a esta ciudad, han anunciado recientemente un proyecto de renovación plurianual de su pabellón del centro de la ciudad, centrado en una transformación de la infraestructura de las gradas que resuelve un reto de larga data para los recintos multideportivos.

El dilema de las motos dual-sport y la solución para los asientos
Construido exclusivamente para el baloncesto en 1991, el Delta Center tuvo dificultades para acoger partidos de hockey debido a la mala visibilidad y a las limitaciones de espacio. «Cuando colocas una pista de hielo en un recinto diseñado para el baloncesto, la geometría simplemente no funciona», explicó el presidente de los Jazz, Jim Olson. ¿La solución? Un sistema de suelo elevado combinado con gradas retráctiles—un elemento central de la renovación que permite pasar de un deporte a otro sin problemas.
Al elevar el suelo 2 pies y ampliar la pista 12 pies en cada extremo, el nuevo sistema de gradas retráctiles ofrece una visión sin obstáculos a 17 000 aficionados al hockey, al tiempo que mantiene la configuración para baloncesto con un aforo de 19 000 espectadores. Esta adaptabilidad supone un cambio revolucionario para los recintos que acogen múltiples deportes:
- Conversión rápida: Las gradas retráctiles se pliegan en cuestión de horas para dejar libre el espacio de la pista de hielo, lo que elimina los largos retrasos en el montaje entre los partidos de hockey y baloncesto.
- Optimización de la línea de visión: La mejora de la disposición de las localidades soluciona el problema original de la «visibilidad parcial» en 400 localidades existentes, convirtiéndolas en localidades premium con visión completa de la pista de hielo y de la cancha.
Más allá de la retractabilidad: un ecosistema completo de asientos
El proyecto de Utah pone de manifiesto por qué los recintos deportivos modernos exigen soluciones integradas para las gradas, y no solo productos independientes:
- Asientos fijos para las zonas principales de aficionados: Las localidades fijas de la zona inferior del estadio conservan la intimidad que esperan los aficionados al baloncesto, con un acolchado mejorado y un diseño que optimiza la visibilidad, a la altura de las secciones retráctiles.
- Tribunas metálicas para una mayor flexibilidad en el aforo: Las gradas metálicas adicionales en las filas superiores ofrecen una ampliación duradera y rentable para los partidos con mayor afluencia de público, lo que permite aumentar el aforo del pabellón sin comprometer la seguridad.
- Integración de la accesibilidad: Siguiendo las mejores prácticas del sector (como se ha visto en la renovación del Camp Nou de Barcelona), la remodelación incluye zonas de asientos que cumplen con la normativa de la ADA para satisfacer los requisitos reglamentarios y los objetivos de diseño inclusivo.
Por qué esto es importante para las instalaciones deportivas de todo el mundo
La renovación de Utah refleja una tendencia cada vez más extendida en el deporte profesional. Desde la incorporación de zonas flexibles para los aficionados en el Amex Stadium de Brighton hasta la modernización de las gradas del Blackpool FC con asientos modulares, los recintos están dando prioridad a la versatilidad. Para los gestores de instalaciones, las conclusiones son claras:
- Preparación para la práctica de múltiples deportes: Los sistemas retráctiles convierten los recintos de uso único en fuentes de ingresos durante los 365 días del año.
- Valor a largo plazo: Los componentes metálicos y los asientos fijos, diseñados para más de 20 años de uso (tal y como se ha destacado en la renovación de Blackpool), reducen los costes del ciclo de vida.
- La experiencia del aficionado es lo primero: Cada opción de asientos —desde las gradas retráctiles hasta los asientos fijos de la zona inferior del estadio— influye directamente en la asistencia y en la fidelidad de los aficionados.
Ahora que el proyecto de Utah inicia su primer verano de obras, establece un referente sobre cómo la infraestructura de asientos puede servir de puente entre distintas disciplinas deportivas. Para los recintos que aspiran a acoger partidos de la NBA, la NHL o grandes eventos sin renunciar a nada, la respuesta está en soluciones de asientos adaptables e integradas.
